Montón Alto, el único aceite de oliva español con certificado de calidad

La marca castellano-manchega premium lleva una década con el riguroso sello AENOR por la autenticidad y excepcionales cualidades alimentarias de su Virgen Extra.

El sello reconoce la autenticidad y cualidades alimentarias de la marca castellano-manchega, garantizando a través de un riguroso sistema de trazabilidad de cada una de sus botellas mediante un número de lote que permite conocer con exactitud la parcela concreta y los olivos que se emplearon para elaborarlo.

Las virtudes organolépticas de este ingrediente fundamental de la dieta mediterránea tienen el aval del prestigio cosechado en un mercado tan competitivo como el español, que es la primera potencia mundial de esta industria. Además, la Real Academia de Gastronomía nacional sitúa en los Montes de Toledo, de donde procede Montón Alto, la cuna de los “mejores aceites de oliva del planeta”. Asimismo, es de destacar que Marca España lo incluye en su lista de los Mejores Alimentos y Bebidas producidos dentro de nuestras fronteras.

La finca de Montón Alto está situada en San Martín de Pusa, en Castilla La Mancha. Cuenta con más de 140 hectáreas y un olivar de 32.000 árboles de las variedades cornicabra, arbequina y hojiblanca. El agua de riego proviene de un pantano de cinco hectáreas. Contar con una finca propia que reúne las condiciones agronómicas, de instalaciones y de equipo necesarias, permite a la marca producir este excepcional ‘aceite de pago’.

Su fábrica se encuentra en medio de los cultivos para minimizar el tiempo que transcurre desde que las aceitunas son recolectadas hasta que el líquido ‘tesoro’ es embotellado, algo que repercute mucho en la calidad del producto. El edificio se levantó en 2007 con un cuidado diseño que apostaba por su integración al entorno, lo que le valió tres años más tarde el premio nacional a la Mejor Almazara, que entrega anualmente la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO).

La finca de Monton Alto está situada en San Martin de Pusa, en Castilla La Mancha. Cuenta con más de 140 hectáreas y un olivar de 32.000 árboles de las variedades cornicabra, arbequina y hojiblanca. El agua de riego proviene de un pantano de cinco hectáreas. Contar con una finca propia permite a la marca producir este excepcional ‘aceite de pago’.

Es la variedad característica de Cataluña (Tarragona y Lérida) y del Alto Aragón, aunque su cultivo se ha extendido a prácticamente todo el país. Toma su nombre de la localidad leridana de Arbeca. Da un aceite muy fluido, dulce y en el que casi no se perciben sabores amargos o picantes. Su aceite de oliva presenta un aroma frutado de aceituna, manzana, plátano y almendra.

Este tipo de aceituna constituye la segunda variedad española en cuanto a superficie cultivada. Se encuentra fundamentalmente en las provincias de Toledo, Ciudad Real y Madrid, aunque también se cultiva en las provincias de Cáceres y Badajoz. Su nombre hace referencia a la forma curvada del fruto que recuerda al cuerno de la cabra. Sus aceites de oliva virgen extra son muy aromáticos, con frutado de aceituna y otras frutas entre las que destaca la manzana. En boca se aprecian notas herbáceas de hoja de olivo, con un ligero sabor amargo.

Mezcla de las variedades Cornicabra y Arbequina. El aceite de oliva español es uno de los estandartes de nuestra gastronomía. El liderazgo de España en el sector se asienta en diversos factores. Cuenta con el 25% de la superficie de olivar del mundo, 2.584.564 hectáreas, donde se cultivan alrededor de 340 millones de olivos.

El oro líquido de la dieta

La Dieta Mediterránea ha sido catalogada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Reconocida como la más saludable y rica, se caracteriza por el consumo de pan, pasta, verduras, ensaladas, legumbres, frutas y frutos secos, pescado, aves de corral, lácteos y huevos, y pocas carnes rojas. Y, por supuesto, el aceite de oliva virgen, considerado el oro líquido.

La tradición del cultivo del olivo fue introducido en España por los fenicios en el siglo 1100 A.C., aunque empezó a adquirir relevancia con la ocupación romana. El aceite de oliva Virgen Extra es el de mayor calidad del segmento.  Se obtiene directamente de aceitunas en buen estado únicamente por procedimientos mecánicos, con un sabor y olor intachables y libre de defectos.